INTRODUCCIÓN
Concepto
La perimenopausia es la fase de transición natural que precede a la menopausia. Este proceso puede durar entre 3-5 años. Se calcula que con la mejora de la salud en general y la calidad de vida actual, las mujeres pasan más del 40% de su vida en esta etapa.
La edad media de la menopausia está entre los 51-52 años, en un rango que va desde los 44 a los 55 años.
Se considera una menopausia establecida cuando hay una falta de menstruación de más de un año.
Se debe a una falta de producción de estrógenos ováricos, lo que conlleva una amplia gama de signos físicos y síntomas variables en intensidad según la mujer, que normalmente alteran significativamente su calidad de vida.
Síntomas
Son múltiples y no todas las mujeres los sufren con la misma
intensidad y frecuencia:
Síntomas vasomotores
Sofocos y sudoración, sobre todo nocturna.
Insomnio y alteraciones del sueño
Trastornos de conciliación del sueño o pocas horas de sueño reparador.
Sequedad vaginal
Y en general de piel y mucosas, incluida la ocular.
Disminución de la líbido
Que, junto a lo anterior, hace que las relaciones sexuales se deterioren, con consecuencias en las relaciones de pareja y en la autoestima de las mujeres.
Aumento de peso
Con una redistribución de la grasa de tipo
“masculinoide”, es decir, mayor acumulación en tórax y abdomen.
Enfermedades metabólicas
Mayor riesgo de sufrir enfermedades metabólicas como diabetes e hipertensión.
Impacto psicológico
Falta de ánimo, ansiedad, cansancio, disminución de memoria, etc.
ENFOQUE ACTUAL
Un nuevo paradigma en el manejo de la menopausia
Desmitificación
Es importante desmitificar esta etapa como negativa. Como es “natural”, hay que soportarla y aguantar sus consecuencias. Actualmente, el manejo de la perimenopausia/menopausia tiene otro enfoque encaminado principalmente a preservar la calidad de vida de las pacientes y prestar un servicio de apoyo físico y psicológico.
No es una enfermedad
La menopausia no es una enfermedad, es un proceso natural de la vida que con los avances y tratamientos actuales, tanto naturales como farmacológicos, puede no ser "tan malo".
Apoyo psicoafectivo
El apoyo psicoafectivo es fundamental para las pacientes que sufren la sintomatología climatérica, sobre todo cuando es severa, porque por regla general se "sienten mal", se autodescriben como "que no son ellas", y esto conlleva un estado de ánimo poco positivo para afrontar la situación. La empatía con ellas es muy importante para transmitirles tranquilidad.
Diagnóstico preciso
Es importante desligar la sintomatología propia o típica de la menopausia de lo que puede ser una exacerbación de la propia personalidad o patologías previas que, debido a la falta de estrógenos, se agudizan e influyen en la percepción de la realidad. Nos encontramos en muchas ocasiones que hay pacientes, e incluso médicos, que achacan todo a la menopausia.
Hábitos saludables
Existen muchos ámbitos que se pueden modificar para que la sensación negativa que acompaña a estas pacientes mejore: hábitos de vida saludables, dieta, ejercicio físico, etc.
OPCIONES TERAPÉUTICAS
Tratamientos disponibles
Contamos con muchos tratamientos para este periodo de la vida, ya sean naturales, fitoterapéuticos o farmacológicos.
OPCIONES TERAPÉUTICAS
Tratamiento Hormonal Sustitutivo (THS)
Aquí es conveniente explicar que el tratamiento hormonal sustitutivo no produce cáncer, como está demostrado con la evidencia científica que lo avala. Hemos sufrido durante más de 20 años las consecuencias de la “demonización” del tratamiento hormonal debido a un estudio sesgado.
Como consecuencia, se ha privado a las pacientes de un aporte hormonal mínimo, el tratamiento hormonal sustitutivo (THS), que hace que la mayoría de las mujeres recuperen su bienestar físico y emocional.
¿Quién necesita THS?
No todas las pacientes deben de ser tratadas. Hay muchas pacientes que no presentan síntomas, otras a las que con medidas saludables y tratamientos naturales (isoflavonas, cimicifuga, etc.) les es suficiente, pero hay un porcentaje importante a las que este periodo les altera completamente la vida. Es a ellas a las que va dirigido el THS.
Actualmente, las indicaciones y el rango de tiempo terapéutico son cada vez más largos. Hay pacientes en tratamiento con una calidad de vida óptima, que no están dispuestas a dejar la medicación por unas estadísticas de posibles efectos secundarios o riesgos mínimos, sobre todo en cuanto al cáncer de mama se refiere.
La recomendación es personalizar al máximo su manejo en consenso con la paciente. Hay que saberles transmitir también que el THS no es el “elixir de la eterna juventud”.
Impacto en la vida sexual y soluciones
Es de suma importancia el impacto que tiene la atrofia vaginal en las relaciones sexuales. La sequedad y dispareunia (dolor con las relaciones sexuales) desembocan en una falta de líbido muy común en esta etapa”. Estas dos circunstancias se retroalimentan, dando lugar a un círculo vicioso muy perjudicial por su impacto sobre las relaciones de pareja y en la autoestima de las mujeres.
Tratamientos disponibles para la salud sexual
Hay muchos tratamientos que pueden mejorar e incluso normalizar este problema: tratamientos hormonales locales, hidratantes, tratamientos por vía oral, derivados de la testosterona y, sobre todo, el único tratamiento regenerativo del que disponemos, el láser ginecológico vulvo-vaginal.