¿Qué son? Diferencias
La esterilidad es la incapacidad para conseguir un embarazo. La infertilidad es la incapacidad para conseguir que el embarazo llegue a término, y suele manifestarse por abortos de repetición.
Manejo
Al ser procesos diferentes, el manejo también lo es, aunque algunos de los procedimientos utilizados pueden ser comunes.
La esterilidad se empieza a considerar cuando transcurre más de un año de relaciones sexuales sin la utilización de ningún sistema anticonceptivo. Cuando una pareja consulta por este motivo, hay que realizar un estudio completo a los dos miembros:
Una exploración ginecológica básica y unas pruebas complementarias que evalúan todos los órganos que están implicados en la concepción (estudios hormonales seriados según el momento del ciclo, hormona antimülleriana que nos informa sobre la reserva folicular, pruebas para descartar la obstrucción tubárica como la histerosalpingografía (HSG), histeroscopia con toma de biopsia para descartar alteraciones del endometrio, etc.).
Evaluación del varón con exploración física y espermiograma.
Cariotipo a los dos.
La infertilidad se considera cuando hay gestación pero no es evolutiva, es decir, hay fecundación e implantación pero por diferentes causas no progresa.
En estos casos hay que incluir en el estudio la posibilidad de factores genéticos hereditarios, el despistaje de trombofilias y el síndrome antifosfolípido, a menudo muy prevalentes en estas pacientes.
Una vez hecho el estudio completo personalizado de la pareja, ya sea por esterilidad o infertilidad, ofreceremos las diferentes alternativas de tratamiento de las que disponemos en la actualidad: nanoprotecnología para tratar las causas subyacentes y lograr un embarazo de forma natural, o las técnicas de reproducción asistida con todas sus posibilidades.